DECRETO

4/2003 (27 de enero). Por el que se constituyen las comisiones diocesanas para los actos de beatificación de Dolores Rodríguez Sopeña, Fundadora de las Damas Catequistas, y de canonización del Beato José María Rubio Peralta SJ, hijos de la Iglesia de Almería

Con motivo de la próxima beatificación y canonización por parte de S. S. el Papa Juan Pablo II, en Roma y en Madrid respectivamente, de dos hijos de la Iglesia de Almería, personalidades religiosas de singular relieve por su santidad ejemplar para todo el pueblo de Dios, hemos decidido constituir dos comisiones diocesanas, encargadas independientemente cada una de ellas de los actos preparativos que se programen, sean de carácter espiritual o administrativo, sea en las villas natales de procedencia, como en la capital de la diócesis.

1. COMISIÓN PARA LA BEATIFICACIÓN DE DOLORES SOPEÑA

Una Comisión se encargará de preparar los actos para la Beatificación de Dolores Rodríguez Sopeña y Ortega (1848-1918); y estará presidida por el Rvdo. D. DOMINGO FERNÁNDEZ NAVARRETE, Cura Párroco de la parroquia de la Encarnación de Vélez Rubio, localidad natal de la nueva Beata. Colaborarán con él el Rvdo. Sr. Cura Párroco de la Parroquia de Santa María Madre de la Iglesia, de la Puebla de Vícar, D. MIGUEL ROMERA DOMENE; la Directora del «Instituto Catequista Dolores Sopeña» Dña. MARÍA DEL CARMEN VALLÉS MARTÍ; D. JUAN JOSÉ ALCAINA RECHE, de la Parroquia de Vélez Rubio; Rvdo. D. ANTONIO FELICES ÁLVAREZ, Cura Párroco de la parroquia de San Luis Gonzaga, de la ciudad de Almería; y Dña. MARÍA DE LOS ÁNGELES GÓMEZ NIETO, del Movimiento «Dolores Sopeña», también de la ciudad de Almería.

Entre los actividades que se le encomiendan está la de programar y coordinar la peregrinación diocesana que con tal motivo se llevará a cabo a la Ciudad de Roma, donde será beatificada por el Papa Juan Pablo II el 23 de marzo de 2003; así como otras actividades religiosas y culturales que se organicen tanto en Vélez Rubio como en la capital de Almería.

El ejemplo de su vida, gastada con generosidad en la evangelización y promoción social de los pobres y trabajadores de los barrios de la periferia de las grandes ciudades, la llevó a fundar el «Instituto de Damas Catequistas», para realizar la labor de instrucción cultural y formación espiritual de las clases desfavorecidas que ella vivió como vocación de “especial consagración”. Hoy este Instituto es llamado «Instituto de las Damas Catequistas Dolores Sopeña». Fieles a su espíritu son los Movimientos de laicos “Sopeña” y la Obra Social y Cultural del mismo nombre.

2. COMISIÓN PARA LA CANONIZACIÓN DEL BEATO JOSÉ MARÍA RUBIO Y PERALTA SJ

Se constituirá asimismo una Comisión que tendrá por objetivo preparar los actos relativos a la canonización del Beato José María Rubio y Peralta SJ, sacerdote de la Compañía de Jesús (1864-1929), natural de la Villa de Dalías, beatificado por Juan Pablo II el 6 de octubre de 1985. Este Beato desarrolló su eficaz apostolado en Madrid como confesor, predicador y benefactor de los barrios más pobres de la capital de España. Llevó a cabo una importante animación del laicado católico con múltiples iniciativas sociales y caritativas, ganándose el calificativo del «apóstol de Madrid».

Entre los cometidos de esta comisión está el de programar y coordinar la peregrinación diocesana a Madrid, donde S.S. el Papa Juan Pablo II proclamará santo al Beato Rubio, el próximo día 4 de mayo; así como las actividades religiosas y culturales que, con motivo de tan gozoso acontecimiento, se llevarán a cabo en Dalías y Almería.

Esta comisión estará presidida por el Rvdo. D. JOSÉ SÁNCHEZ GONZÁLEZ, Cura Párroco de la Parroquia de Santa María de Ambrox, de Dalías, villa natal del Beato Rubio. Con él colaborarán el Rvdo. D. JUAN JOSÉ MARTÍN CAMPOS, Párroco de la Parroquia de San Isidro, del Ejido; la Hna. AMELIA ACIÉN, de las Religiosas Siervas de los Pobres; la Hna. MARÍA DOLORES HERRERA LIROLA, de las Religiosas de la Asunción, con casa en la misma Villa de Dalías; y el laico D. GABRIEL LIROLA, también de la Villa de Dalías.

Estos acontecimientos ponen de manifiesto la vitalidad de la Iglesia, en la cual se refleja la huella que el Espíritu Santo deja en sus miembros. Esperamos que estos actos de la beatificación y canonización de dos hijos de la Iglesia diocesana, sirvan para que nuestra Iglesia particular se revitalice aún más a la luz de la vida de dos de sus mejores testigos de Cristo, que han respondido generosamente a la gracia divina y que la Iglesia los propone como intercesores y, a la vez, como ejemplo de aquella santidad a la que todos los fieles están llamados en las circunstancias de su vida terrena. La proclamación de la santidad de los hijos de la Iglesia tiene siempre como finalidad la gloria de Dios y el bien de las almas.

Dado en Almería, a veintisiete del mes de enero del año del Señor de dos mil tres.

+ADOLFO, Obispo de Almería
y Administrador Apostólico de Ávila

Por mandato de S. Excia. Rvdma., el Sr. Obispo

JUAN MOLINA SÁNCHEZ
Canciller Secretario General